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40 años de «The Queen Is Dead»: el legado imborrable de The Smiths

«The Queen Is Dead» cumple 40 años desde su lanzamiento el 16 de junio de 1986, una fecha que marca un antes y después en la historia del rock independiente. El tercer álbum de estudio de Morrissey y Johnny Marr, editado por Rough Trade Records, sigue siendo considerado una obra maestra atemporal, gracias a su fusión de indie rock, post-punk y letras que oscilaron entre la melancolía, la ironía y el humor negro. Grabado entre julio y diciembre de 1985 en tres estudios británicos —RAK Studios (Londres), Jacobs Studios (Farnham) y Drone Studios (Mánchester)— el disco capturó, según las propias palabras de Marr, el lado más progresivo y nocturno de la banda.

Cuatro décadas después, su influencia persiste no solo en la música, sino también en la cultura popular, reafirmando su estatus como uno de los álbumes más influyentes de todos los tiempos. Para conmemorar este aniversario, repasamos cinco curiosidades que rodean su creación, su impacto y los detalles menos conocidos que lo convierten en un referente único.

Un título que casi fue polémico

Antes de adoptar el nombre definitivo, el álbum estuvo a punto de llamarse Margaret on the Guillotine (Margaret en la guillotina), una referencia directa a la canción que Morrissey incluiría años más tarde en su carrera en solitario. El título original reflejaba el fuerte rechazo del cantante hacia Margaret Thatcher, entonces primera ministra británica, y su política conservadora. Sin embargo, la banda optó finalmente por The Queen Is Dead, una frase inspirada en la novela Last Exit to Brooklyn de Hubert Selby Jr.

En un contexto social donde la monarquía británica era una institución profundamente respetada, el nombre elegido reforzó la reputación de The Smiths como una banda transgresora y crítica con el stablishment. El cambio de título no solo evitó posibles controversias legales, sino que también consolidó su imagen como artistas dispuestos a desafiar las convenciones.

La portada: un homenaje al cine francés

La imagen de la portada de The Queen Is Dead muestra al actor francés Alain Delon en una escena de la película L’Insoumis (1964), dirigida por Alain Cavalier. La elección no fue casual: Morrissey, conocido por su fascinación por el cine clásico y las figuras de Hollywood y el cine europeo de mediados del siglo XX, seleccionó personalmente esta fotografía. La decisión encajaba a la perfección con la estética visual del grupo, que a diferencia de muchas bandas de la época, evitó usar imágenes promocionales propias en sus portadas.

The Smiths construyó gran parte de su identidad gráfica a partir de referencias culturales, como actores, escritores y figuras admiradas por el vocalista. Esta práctica, poco común en la industria musical de los 80, contribuyó a su imagen de banda intelectual y sofisticada, alejada del mainstream comercial.

«There Is a Light That Never Goes Out»: un éxito tardío

A pesar de ser una de las canciones más emblemáticas de The Smiths, «There Is a Light That Never Goes Out» no fue lanzada como single durante la etapa activa de la banda. En su lugar, el sello y el grupo priorizaron otros temas para promocionar el álbum, dejando esta joya en un segundo plano. No fue hasta 1992, cinco años después de la separación de la banda, cuando el tema fue publicado como single para acompañar el álbum recopilatorio …Best II, bajo el sello WEA, entonces propietario de su catálogo.

La canción, con su melodía pegadiza y letras poéticas, se convirtió con el tiempo en un himno para los fans y en uno de los temas más versionados y celebrados de la discografía de la banda. Su lanzamiento póstumo como single demostró que, a veces, el reconocimiento de una obra maestra puede llegar años después de su creación.

Linda McCartney y la colaboración que nunca fue

Durante las sesiones de grabación de The Queen Is Dead, Morrissey extendió una invitación inesperada: pidió a Linda McCartney que tocara el piano en la canción «Frankly, Mr. Shankly». La propuesta surgió de la admiración que ambos miembros de The Smiths sentían por el trabajo creativo de Paul y Linda McCartney, especialmente por su etapa con Wings. Sin embargo, Linda rechazó la invitación, y la colaboración nunca se materializó.

Johnny Marr confirmaría años después en una entrevista que Morrissey le había escrito una postal a Linda McCartney para formalizar la petición. Aunque la respuesta fue negativa, la anécdota refleja el respeto y la admiración que la banda sentía por otros artistas, así como su disposición a explorar colaboraciones inusuales para enriquecer su sonido.

«Some Girls Are Bigger Than Others»: la canción olvidada en directo

El tema que cierra The Queen Is Dead, «Some Girls Are Bigger Than Others», es recordado por su contraste entre una melodía elegante y una letra marcada por el humor burdo. A pesar de ser parte de uno de los discos más importantes de la banda, esta canción fue interpretada en vivo en una sola ocasión: durante el último concierto de The Smiths en la Brixton Academy de Londres, el 12 de diciembre de 1986. En esa única interpretación, la banda incluyó una estrofa adicional que no apareció en la versión de estudio: «On the shop floor, there’s a calendar, as obvious as snow, as if we didn’t know».

Tras la separación de la banda, el tema no volvió a ser interpretado por ninguno de sus miembros hasta 2009, cuando Morrissey lo incluyó en el setlist de su gira Tour of Refusal. Este detalle subraya cómo, incluso dentro de un álbum tan aclamado, algunas canciones pueden quedar relegadas a un segundo plano en el repertorio en directo.

El legado de un disco que marcó una era

The Queen Is Dead no solo definió el sonido de The Smiths, sino que también influyó en generaciones posteriores de músicos. Su combinación de letras inteligentes, arreglos musicales innovadores y una producción impecable —a cargo de Morrissey, Johnny Marr y el ingeniero Stephen Street— lo convirtió en un referente del rock alternativo. Cuatro décadas después, su capacidad para conectar con nuevas audiencias demuestra que, efectivamente, hay luces que nunca se apagan.

El álbum, con sus 10 canciones, sigue siendo un testimonio del talento único de una banda que, en solo cinco años de trayectoria, logró dejar una huella imborrable en la historia de la música. Su aniversario es, por tanto, una oportunidad para recordar no solo su grandeza artística, sino también las historias y curiosidades que lo rodean.

José Luis Villaécija

CEO en QConciertos.es. Apasionado de la música en directo y creador de la primera agenda inteligente de conciertos, escribe noticias, crónicas y entrevistas honestas en profundidad. Lleva años recorriendo salas y festivales de toda España para añadir a la oferta cultural. Su objetivo es conectar a los músicos con su público a través de una búsqueda libre, transparente y centrada en la elección.

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